Dicen que la actitud lo es todo. Este tipo frases son tan bonitas como ciertas, pero también se quedan cortas. No porque lo que expresan necesite más explicación, sino porque a veces pueden ser contraproducentes y crea un rechazo porque “si yo no lo hago, hay algo erróneo en mí”. Y la mente la rechaza como frase new age y lo único que hace es frustrarnos y rechazarla.
La actitud no sé si es todo, pero desde luego si es mucho
Mi planteamiento ante casi todo es, hagámoslo abarcable, convenzamos a nuestra mente de que eso que queremos hacer es bueno para nosotros y además somos capaces de hacerlo.
En este caso de la actitud ante la vida ¿Cómo convencer a la mente? La gran pregunta.
Se me ocurren algunos argumentos. Pero antes de empezar quiero aclarar que este escrito se refiere a los problemas y dificultades digamos normales. Aquellos que no son verdaderas tragedias. Estas últimas, muertes inesperadas, enfermedades graves, accidentes terribles, se deben tratar con mucha más delicadeza y profundidad.
Hablo de los problemas que, seguro, nos pueden pasar a cualquiera en cualquier momento.
Vamos entonces a por ello.
- DEJAR DE PELEARNOS CON LAS FRASES. Es cierto que estamos todos sobre saturados de frases y conceptos preciosos que, igual que te conmueven el corazón, te generan rechazo. Depende de la personalidad y creencias de cada uno, de lo que viva y sienta en ese momento y de un sinfín de cosas más.
Si este tipo de frases no van contigo, perfecto, no hay problema. Seguramente tampoco estés leyendo este escrito porque, lo bueno de la red, es que podemos elegir qué leer.
Si lo estás leyendo y estás frases no te dejan indiferente, ya sea porque te gusta o porque te rechinan, mira a ver qué te mueven porque ahí deberías poner atención.
En el caso de esta frase en concreto ¿Qué te mueve?
- Si te despiden del trabajo, te roban el coche o te deja tu pareja, es prácticamente imposible que en el momento podamos aplicar estos conceptos. No seríamos humanos.
Primero viene el susto, el disgusto, la angustia, el miedo… esa emoción que te ahoga y te paraliza. Yo lo llamo el Tsunami. En ese momento no puedes hacer mucho más que lidiar con esa emoción. Es después, cuando todo se calma, cuando puedes empezar a racionalizarla.
- ACEPTACIÓN. Hay que partir de la base de que en la vida nos van a ocurrir cosas, que nos vamos a enfrentar a situaciones duras y difíciles, por lo que sería una postura inteligente dejar de quejarnos cada vez que nos pase algo y enfrentarlo como una de esas cosas que, seguro, nos van a ocurrir.
La vida es un sinfín de altibajos, si no nos ocurrieran cosas… ¿Estaríamos muertos?
Podemos verlo claramente en un electrocardiograma, estar vivo es eso, subir y bajar.
Dejemos de pelearnos con ello y aceptémoslo. Cambiemos nuestra actitud ante las dificultades de la vida. Nos demuestran que seguimos vivos.
- RELATIVIZAR. Si nos van a pasar cosas malas, seguro que nos pueden pasar peores. Una vez me robaron la agenda. Os puedo asegurar que en ese momento me generó un problemón. Luego caí en que, si me hubieran robado el coche, el problema habría sigo muchísimo peor. Así que mejor la agenda. Puede parecer una tontería pero de verdad que me reconcilió con el hecho.
Si tienes una gotera, peor es que se te hubiera quemado la casa. Y si se te ha quemado la casa, peor es que hubiera estado tu mascota dentro. Así que intenta siempre relativizar aquello que te pase, lo hace más aceptable.
Estas son algunas de las cosas que se me ocurren, pero seguro que tu vivencia podría aportar muchas más. Si quieres contárnosla nos encantará conocerlas y compartirlas.
Para ello te dejamos el mail info@serenday.com donde estaremos encantadas de recibir tus propuestas.
Prometemos incluirlas en el post para que todas podamos aplicarlas.