Desde hace dieciocho siglos se originó en el Tíbet una técnica de sanación conocida con el nombre de Reiki y fue redescubierto en el siglo XIX por un monje japonés llamado Mikao Usui. La tradición del reiki se remonta a escritos de 2.500 años en sánscrito, la lengua antigua de la India, en la actualidad existen centros de formación en España y en todo el mundo de esta técnica milenaria, adaptándola a los avances culturales y sociales en el mundo Oriental y Occidental.
¿Cómo nos puede ayudar el Reiki?
El ser humano tiene una característica innata que es generar una vibración a través de nuestros pensamientos y sentimientos, si la emoción en la que
me encuentro es de amor, esta energía es armoniosa y, por tanto, tiene una alta vibración. Hay un principio universal que dice que atraemos aquello en lo que vibramos (es lo denominado “Efecto diapasón”). Aplicando esta ley al ejemplo anterior, si vibro en amor, atraeré más amor a mi vida. Si, por el contrario, tengo una emoción negativa estancada en el cuerpo, como puede ser la rabia, mi vibración es baja y negativa, por tanto, atraeré más negatividad a mi vida.
A veces, estas emociones negativas son tan recurrentes y potentes, que producen un bloqueo energético. Si esta situación se prolonga en el tiempo, el bloqueo podremos llegar a sentirlo incluso de manera física. ¿Has sentido alguna vez como si el estómago se volviera una bola? ¿notas como un nudo en la garganta cuando no expresas tu malestar continuadamente? Estos son algunos ejemplos de bloqueo energético. Cuando estos bloqueos son persistentes nos llevan a un estado de enfermedad funcional, que ya requiere un tratamiento específico ajustado a un diagnóstico médico.
Con Reiki lo que hacemos es liberar estos bloqueos, restaurando el correcto flujo de energía a través de nuestro cuerpo.
El Reiki nos ayuda en nuestro bienestar, produciendo una liberación emocional, manteniendo nuestra vibración alta, tomando conciencia de nuestro cuerpo y bloqueos.
Esta práctica se ha llevado a los hospitales aplicándola a pacientes de cáncer con quimioterapias agresivas, viéndose reducidos los efectos secundarios de dicha quimioterapia en los pacientes que recibían Reiki.
Como todo lo desconocido, genera controversia, la aceptación del Reiki ha sido un arduo camino pero fructífero.
En Serenday realizamos periódicamente cursos de formación aportando nuestro “granito de arena” para el bienestar y la salud.
Reiki no es solo una técnica de liberación de bloqueos, es el principio de un camino hacia el autoconocimiento y la responsabilidad con mis acciones y el cuidado de mí mismo.